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22/6/11

La metafísica

Tradicionalmente se ha definido a la metafísica como la ciencia de las últimas razones, una ciencia de lo universal o un estudio que abarcaría a la totalidad del Ser. Sin embargo hay que notar el hecho de que “metafísica” es un término bastante complejo, un concepto que ha evolucionado mucho a lo largo del tiempo y que, por lo mismo, presenta variadas acepciones en el curso de la historia de la filosofía. De ahí que resulte necesario no sólo saber el significado del concepto sino conocer lo que en diferentes épocas se ha dicho sobre esta ciencia.

Fueron los filósofos presocráticos los primeros que se adentraron en los terrenos de la metafísica (aun sin conocerla o entenderla cabalmente); ellos buscando conocer el “elemento primordial” del universo, aquello de lo que se originó "todo", y casi sin saberlo comenzaron a hacer metafísica. Es a Parménides de Elea a quien le corresponde el título del primer filósofo metafísico, ya que en su poema “Sobre la naturaleza” expone diversas concepciones sobre el Ser que lo acercan por primera vez y como a ningún otro filósofo de esa época al campo de la metafísica.

Por vía de Parménides el interés metafísico pasa a Platón, quien suponía a la filosofía (no diferenciada aún de la metafísica) como una ciencia de lo suprasensible, es decir, una ciencia de las ideas (necesarias y universales) que le dan fundamento al mundo que nos rodea. El mérito de Platón en la metafísica radica en preparar el camino para la construcción de esta ciencia, ya que la metafísica de este filósofo invariablemente nos remite a la de su discípulo Aristóteles (a manera de contestación), quien es el primero en hablarnos de una “filosofía primera”, expresión que usa el estagirita para referirse a la ciencia del ser en cuanto ser.

La “filosofía primera” de Aristóteles adquiere el nombre de metafísica cuando Andrónico de Rodas (siglo I a.C.) edita las obras del filósofo griego y a falta de un título en el tratado se decide a nombrarlo de acuerdo al libro que le antecede, “La física”, por ello después de la física encontramos “La metafísica”, con eso se solucionó la urgencia bibliográfica de ponerle un nombre al escrito aristotélico y desde entonces quedo como nombre no sólo del tratado sino de una parte muy importante de la filosofía.

Con todo y el referente sobre Andrónico hay muchos que sostienen que el nombre obedece a una causa superior, mayormente asociada con el contenido mismo del tratado, que busca penetrar en las cosas físicas para encontrar su razón y/o fundamento.

En el pensamiento de Aristóteles encontramos tres diferentes categorizaciones para esta ciencia; la primera es parecida a la de su maestro (Platón) que considera a la filosofía como una “ciencia de lo suprasensible”, la segunda donde se define a la incipiente metafísica como “ciencia de lo experimentable” o ciencia de la razón de las cosas, y en un tercer intento el filósofo la define como “ciencia del ser en cuanto ser”, que sin duda es la versión más extendida del concepto, a pesar de lo complejo que resulta su compresión.

Tradicionalmente la metafísica se ha interesado en estudiar dos amplísimos temas: la ontología y la teología. Eso resulta congruente ya que siendo una ciencia de los seres universales es lógico que vaya en búsqueda del conocimiento del ser en cuanto ser (ontología) y de Dios como la causa última de la realidad (teología), con todo y que para muchos ambos temas no conduzcan sino a callejones sin salida de los cuales no le ha resultado nada fácil salir a la metafísica.

5/6/11

La lógica

La palabra lógica proviene del griego antiguo λογική (logike), que significa «intelectual, dialéctico, argumentativo», que a su vez deriva de λόγος (logos), «palabra, pensamiento o razón».

La lógica es la ciencia que se encarga de exponer las leyes, modos y formas del razonamiento. Se trata de una ciencia formal que no tiene contenido, pero que se dedica al estudio de las formas válidas de inferencia, es decir, trata del estudio de los métodos y principios utilizados para distinguir el razonamiento correcto del incorrecto.

Aristóteles padre de la lógica

En otras palabras, la lógica es:

"El conjunto de conocimientos que tienen por objeto la enunciación de las leyes que rigen los procesos del pensamiento humano; así como de los métodos que han de aplicarse al razonamiento y la reflexión para lograr un sistema de raciocinio que conduzca a resultados que puedan considerarse como certeros o verdaderos."

El objeto de estudio de esta ciencia son las formas, estructuras o esquemas de pensamiento; por eso mientras las otras ciencias se centran en las relaciones de su objeto de estudio con diversos fenómenos, la lógica se ocupa de las relaciones mismas.

Podemos distinguir entre dos tipos generales de lógica:

a) La lógica formal, también llamada lógica pura, que es precisamente la “ciencia” que determina cuáles son las formas correctas y válidas de los raciocinios.

b) La lógica material, también llamada lógica aplicada, que es en la cual un proceso de raciocinio o de pensamiento se analiza en consideración al contenido real de sus premisas y que por lo tanto debe llevar a una conclusión que sea concordante con la realidad.

A pesar de que la lógica nace en el seno de la filosofía, durante el siglo XIX surgió con gran auge la tendencia a considerarla como parte de las matemáticas, creándose desde ese momento una relación indisoluble entre las ciencias denominadas como "formales", relación que apostaba por la ruptura definitiva de la lógica con la filosofía, sin embargo al día de hoy la lógica sigue siendo la principal herramienta para el discurso filosófico.

3/6/11

La estética

La palabra estética deriva etimológicamente de la voz griega αἰσθητική (aisthetikê) «sensación, percepción». Lo que se podría interpretar como un “percibir por los sentidos”, que en el medioevo se asoció con la palabra conocimiento para referirse a un tipo de conocimiento sensorial.

A pesar de que el término se puede encontrar en varios textos de la filosofía antigua y medieval no aparece asociado con la belleza o al arte, ni como concepto filosófico, sino hasta ya entrado el siglo XVIII.

Fue en la obra de Alexander Gottlieb Baumgarten, filósofo alemán influenciado por la filosofía de Christian Wolff y de Gottfried Leibniz, donde se propuso el término “estética” para designar a la ciencia que trata sobre:

"El conocimiento sensorial que llega a la aprehensión de lo bello y se expresa en el arte y que por su naturaleza es algo totalmente distinto a la lógica."

Portada del libro Estetica de Baumgarten

A pesar de dedicar una parte importante de su trabajo a la estética, Baumgarten no es el fundador de esta ciencia, su mención de valor radica en ser el primero en proponer este tipo de estudio filosófico para aglutinar el pasado, presente y futuro respecto a temas como lo bello y el arte.

Con todo y que fue definida tardíamente, la estética es una disciplina filosófica al igual que la teoría del conocimiento, la lógica o la ética. En muchas situaciones se la ha caracterizado como una ciencia filosófica de la belleza o como una filosofía del arte, sin embargo, a pesar de abordar ampliamente cuestiones sobre lo bello o lo artístico la estética tiende hacia un nivel mucho más alto, algo que podíamos denoninar como: "la experiencia estética".

A lo largo de la historia de la filosofía encontramos un sin fin de ideas de naturaleza estética. Las nociones sobre lo bello y lo artístico nos remontan hasta la Grecia Clásica, con filósofos como Platón, Aristóteles o Plotino que se interesaron en estos temas. Sin embargo, sus ideas estéticas no constituyeron un tipo de proyecto filosófico o una disciplina autónoma sino hasta muchos siglos después.

Podríamos finalizar diciendo que la estética es, entonces, la disciplina que trata de lo bello, de las diferentes categorías estéticas y los diferentes modos de aprehensión y creación de las realidades de la belleza.

La ética


Es la disciplina filosófica que se encarga de estudiar la vida moral del hombre. Se interesa en el comportamiento de la persona y de su conducta responsable, en la verdad acerca del sentido de la vida humana, llegando a reflexiones en torno al significado último de la vida moral y el fin que persigue el hombre en su vivir, estableciendo con ello, los comportamientos por los cuales el hombre puede llegar a alcanzar la felicidad.

La palabra ética proviene del griego ἠθικός y del latín ethĭcus, que literalmente se refiere a “carácter” o “costumbre”, por lo mismo podríamos considerarla como una “ciencia de las costumbres”.

Por su etimología la palabra ética y la palabra moral provocan cierta confusión, dado a que en sus respectivos orígenes; éthos (griego) y mos (latín), significan prácticamente lo mismo; costumbres.

Para diferenciar entre ambas palabras podemos establecer que mientras ética encierra una significación que busca revelar, clarificar y comprender las relaciones que se establecen entre el actuar humano, los valores y las normas morales que se generan y desenvuelven en la vida social; por su parte, la moral es un conjunto de principios, criterios, normas y valores que dirigen el comportamiento y se encarga de hacer actuar al individuo de una determinada manera permitiendo saber qué se debe hacer en una situación concreta. Por lo tanto ambos términos son independientes, pero a la vez complementarios.

El objeto material de la ética son los actos humanos y su objeto formal es la bondad o maldad de dichos actos. Con lo anterior es que podemos dar una definición real sobre lo que es la ética: La ciencia que estudia la bondad o maldad de los actos humanos.

24/5/11

La religión

Tradicionalmente se han atribuido dos sentidos etimológicos al término religión. El primero, el de Cicerón, que afirma que la religio proviene de relegere, como opuesto a neglere (descuidar), es decir que sería; releer, cuidar o vigilar los ritos y libros tradicionales. Otra es la versión de Varrón, Lactancio o San Agustín, quienes entienden el concepto de religión como religare, es decir, reunir o atar al hombre con Dios. Sin importar el origen etimológico, podemos afirmar que la religión (en un sentido total del término) pretende explicar la esencia del universo, así como la unión del hombre con la sustancia última de la materia y/o del espíritu.

Es mediante el acto religioso que expresamos una creencia con la que intentamos explicar, mediante pensamientos especulativos, una realidad que escapa a nuestros sentidos.

En la mayoría de las religiones actuales existe un mensaje ontológico y uno de naturaleza moral; por lo tanto no es de extrañar que en la antigüedad la filosofía y la religión caminasen por un mismo sendero. El discurso filosófico buscaba llegar al centro neurálgico de la realidad, mientras que la religión (en este caso el cristianismo) aseguraba que dicho centro era Dios mismo. Muchos siglos tuvieron que transcurrir antes de que la religión cristiana comprendiese que ella necesita de la filosofía para fundamentarse, pero la filosofía no necesita de ninguna religión en especial, puesto que lo religioso vendría a resultar solamente como un capítulo más dentro del amplio campo de intereses que la filosofía posee.

Hoy en día existen un sinfín de explicaciones sobre el origen, evolución y/o destino de las distintas religiones en el mundo; por una parte, con el avance de la ciencia y la tecnología, muchos consideran que el fenómeno religioso esta superado, descifrado y reducido a un asunto meramente mitológico; por otro lado, hay quienes consideran que sin el sentido metafísico de la realidad y sin una moral religiosa el hombre esta destinado a la carencia de sentido en la vida o a la inmoralidad. En el centro de toda esta discusión podemos destacar que la religión aparece como una constante en todas las sociedades humanas, no como un estadio de pensamiento primitivo (mágico-metafísico) sino como una realidad inmanente al ser humano, independiente del tiempo o el espacio, por lo tanto es justo poder hablar del hombre como un animal religioso; Homo religiosus
.

18/5/11

La sociedad


"La sociedad es un sistema o conjunto de relaciones que se establecen entre los individuos y/o grupos con la finalidad de constituir cierto tipo de colectividad, estructurada en campos definidos de actuación en los que se regulan los procesos de pertenencia, adaptación, participación, comportamiento, autoridad, burocracia, conflicto y otros".

A partir de la definición anterior podemos inferir que la sociedad posee ciertas características básicas, como pueden ser; una unidad demográfica, una zona geográfica común, grupos que se diferencian por su función social, cultura semejante, unidad de función y diferenciación. La sociedad, además, posee un tipo de estructura especifica, con la cual se organiza y brinda a cada uno de sus miembros una función particular en el entramado social para el bien común.

Aunado a lo anterior, podemos agregar que la sociedad cumple con ciertas funciones especificas y generales para lograr ese mentado bien común entre sus miembros. Dentro de las funciones generales de la sociedad encontramos; la reunión de sus miembros en un tiempo y espacio especifico, pautas de comportamiento, sistemas de estratificación y clase, sistemas de comunicación, etc. Por otra parte, algunas de las funciones especificas de la sociedad son; socializar a sus miembros, distribuir adecuadamente los bienes y servicios de que dispone, proporcionar orden y seguridad externa, así como brindar descanso y diversión a sus miembros, por citar solamente algunas de dichas funciones.


16/5/11

El pensamiento

De acuerdo a la filosofía, el pensamiento es aquella facultad del entendimiento y de la razón, que permite comprender lo que constituye el conocimiento; por lo mismo se puede decir que es superior a la percepción, la memoria o la imaginación.

El pensamiento, según el filósofo John Dewey, en una relación entre lo que ya sabemos, nuestra memoria y aquello que percibimos. Como una especie de tríada de procesos que dan significado a las cosas, nos hacen crear e inferir más allá de lo que nos viene dado y de ahí resulta como producto eso que solemos llamar de “pensamiento”.

En términos psicológicos dirijamos que es un fenómeno racional, objetivo e interno derivado del pensar, que
por lo mismo es intencionado, resuelto y orientado hacia un objetivo.

11/5/11

El conocimiento

Es la capacidad de dar razón, de decir lo que son las cosas. En ese sentido, el conocer se relaciona invariablemente con la investigación, ya que solamente a lo largo de un proceso de investigación es que se producen las ideas, los nombres, los conceptos y las teorías sobre las cosas que buscamos conocer.

El fenómeno de "conocer" se ha pensado como un proceso que se da a partir de cuatro diversos tipos de relaciones:

Relación epistemológica; un sujeto se pregunta por un objeto de estudio, buscando figurarse la interdependencia y función de dicho objeto, así como buscando encontrar las causas de su origen.

Relación lógica; relación objeto-sujeto, el vinculo de la razón con la realidad, aquí se produce una especie de representación simbólica en el sujeto, ya que figura en su mente al objeto.

Relación histórica; para saber lo que son las cosas en el presente hay que saber que se ha dicho de ellas en el pasado.

Relación dialógica; unifica las tres anteriores formando lo que se conoce como proceso de conocimiento, el cual culmina con el reconocimiento del "objeto" por dos o mas sujetos.


1/5/11

La ciencia

La ciencia es un saber de observación y de posible experimentación, un saber donde la inteligencia humana se proyecta sobre los fenómenos sin que estos le exijan un fundamento o justificación, sino solamente un sistema de hipótesis o conocimientos a partir de los cuales se buscaran nuevos conocimientos.

Scientia fue la palabra con la cual los latinos tradujeron el vocablo griego Episteme, que designaba a todo saber bien fundado filosóficamente, en contraposición con doxa, el saber común, la simple opinión sin fundamento.

A pesar de que esa fue la primera designación del término, con el paso de los siglos ciencia dejo esa significación para adentrarse en la que hoy día conocemos; un saber autónomo y especializado que se ayuda de la observación, la experimentación y las matemáticas para corroborar o negar sus sistemas de hipótesis.

Por ello decimos que la ciencia es un saber de seres particulares de los fenómenos; así como de verdades relativas que se suponen desde sus hipótesis.


26/4/11

La existencia


"La existencia no es más que un episodio de la nada."
Arthur Schopenhauer.

La existencia es la cualidad de todo lo que es real o existe. Se puede entender como un "estar en el mundo", nosotros y todas las demás cosas que nos rodean.

La palabra proviene del latín "existere" que se entiende como "aparecer", "mostrarse", "salir de". Por ende ex-sistir nos transmite la idea de algo que "siste" (algo que tiene ser) como algo que está fuera del mundo y sale (ex) de allí para existir, es decir, para manifestarse en el mundo.


22/4/11

El arte


Del latín ars, traducción latina del griego téchne, τέχνη (técnica), que en el discurso estético hace referencia a "crear", entendido como "poiesis"; que se refiere a todo proceso creativo o a la imitación producida en las obras de ficción (según Aristóteles).

A pesar de que el término tiene un significado algo ambiguo (lo mismo puede referirse a tener un “arte” u oficio que a las bellas artes), muy temprano en la historia de las ideas el término se acercó a la cuestión intelectual; al arte de la palabra o del razonamiento.

Fueron los filósofos griegos quienes nos legaron un sentido estético del concepto de arte y a partir de ahí es que muchos otros filósofos han abordado al Arte con este sentido.

Por ello solamente podemos agregar que:

“El Arte no pretende decir lo que es, o cómo es, o por qué es, sino hacer que algo sea”.

13/4/11

La moral


La palabra moral proviene del latín “mos/moris” que en un principio se refería a costumbres y hábitos, posteriormente también sería aplicable para referirse a la personalidad.

La moral es un conjunto de principios, criterios, normas y valores que dirigen el comportamiento y se encarga de hacer actuar al individuo de una determinada manera, permitiendo saber qué se debe hacer en una situación concreta.

16/3/11

El Ser


"Lo que esta fuera del Ser no es Ser; el No-Ser es nada; El Ser, por tanto, es."

El problema del Ser inicia cuando el hombre se da cuenta que el mundo está lleno de seres a los cuales puede definir y explicar mediante conceptos, que a su vez se atan a otros conceptos que definen a otros seres, sin embargo llegado cierto nivel de contemplación nos topamos con un concepto que no es definido por otro y que es independiente de los demás; el Ser, aquel que tiene la capacidad de definirse así mismo frente a un medio.

El primer filósofo en colocar explícitamente el problema del Ser en el camino de la filosofía fue Parménides de Eleia (nacido alrededor del año 530 a.C. y el 515 a.C.), quien sostuvo que el Ser es ajeno a la generación y a la corrupción, es homogéneo, inmóvil y perfecto, pero sobretodo es inengendrado e indestructible y por lo mismo lo único que verdaderamente existe.

Parménides destaca que el atributo esencial del Ser, es su presencia: el Ser no fue, ni será, ni dejara de ser; el Ser no admite pasado ni futuro. El ser es presencia absoluta.

"El uno, que es, y que no es posible que no sea, es la vía de la Persuasión, pues sigue a la Verdad. El otro, que no es, y que necesario es que no sea, este te digo, es un sendero ignorante de todo. Porque ni puedes saber lo que no es, pues no es factible, ni expresarlo."

11/3/11

Problemas filosóficos

Al filosofar resulta relativamente facil percatarnos a nosotros mismos como seres participes de una totalidad (un conjunto de seres y cosas) a la que en la medida de nuestras posibilidades intentamos explicar. Sin embargo, es gracias a la filosofía que realmente somos capaces de explicar esa totalidad e incluso trascenderla, claro que ya adentrados en esos terrenos resulta inevitable que surjan, como en caudal, un sinfín de nuevas e intrincadas preguntas:

¿En qué consiste eso que llamamos Ser? ¿Hasta qué punto podemos saber y conocer? ¿Qué es el saber? ¿Qué es el conocer? ¿Qué es el hombre y que somos nosotros mismos? ¿Qué relación hay entre nuestra facultad de conocer y nuestras facultades de imaginar, sentir y querer? ¿Qué son los valores humanos como el de la justicia, la verdad, la bondad y la belleza? ¿Existe un Ser supremo que reúna en sí mismo todos los valores? ¿Qué relación puede haber entre ese Ser y el ser que somos? ¿Por qué somos y estamos en el mundo? ¿Qué sentido tiene la existencia? ¿Participa nuestro ser de algo intemporal y eterno o somos meramente seres temporales y finitos? ¿Qué es el tiempo? ¿Qué es la historia? ¿Qué es la cultura y cuál es el sentido de las diversas formas culturales?

Luego de inquirir sobre todo esto y no encontrar respuesta, no nos queda otro remedio más que aceptar que aún no sabemos a pesar de todo lo que ya sabemos y, en segundo término, intentar problematizar estas cuestiones para encontrar principios que justifiquen eso que llamamos realidad y que sirvan incluso como fundamento para otro tipo de saberes.

3/3/11

Relación entre filosofía y ciencia

En los albores del pensamiento científico no existía más ciencia que la Filosofía, todo aquel que filosofaba era científico; lo mismo geómetra, biólogo que astrónomo.

Interesados por la sabiduría todos los grandes pensadores de la Grecia clásica filosofaban, al tiempo que esbozaban lo que habría de ser la Ciencia moderna.

Fue entre los siglos XVI y XVII que se dio la escisión entre las ciencias particulares (naturales en primera instancia) y el pensamiento filosófico. La Ciencia encontró su camino lejos del árbol filosófico; buscando explicar sus objetos de estudio por las causas inmediatas y enfocándose en partes concretas de la realidad, optó por explicar y predecir a la realidad.

La Filosofía, por su parte, prosiguió el estudio de sus objetos por sus razones últimas; intentando comprender a la realidad, para llegar a una visión del universo mucho más profunda que se acercarse a un conocimiento general, que sirviese de base al desarrollo de todos los demás fenómenos del pensamiento.

El que cada cual vaya por un camino diverso no significa que estén enemistadas, todo lo contrario. Filosofía y Ciencia intentan llegar al mismo punto, aunque divergen en métodos y objetivos convergen en propósito; intentar conocer eso que llamamos realidad.

Por lo mismo, la Filosofía interactúa con la Ciencia proporcionándole una función totalizadora y de fundamentación; todas las ciencias tienen que voltear a la Filosofía para encontrar su fundamento y en mayor o menor medida todas las ciencias necesitan integrar (totalizar) el conjunto de sus conocimientos.

7/2/11

Cuatro preguntas...

Kant consideraba que la filosofía (cosmopolita) puede ser reductible a cuatro posibles preguntas:

1. ¿Qué puedo saber?

En esta pregunta el hombre explora la posibilidad de conocer, las condiciones y los límites mismos de su conocimiento.


Por su naturaleza es una pregunta de carácter especulativo, que la filosofía intenta responder mediante diversos estudios e investigaciones en torno a todo aquello que puede llegar a ser entendido.


2. ¿Cómo debo comportarme?

El ser humano siempre se ha preocupado por saber hacia dónde debe orientar su conducta y los actos que de ella emanan. La naturaleza social, que nos es propia, conlleva que tengamos que razonar y elegir conductas adecuadas para conducirnos en sociedad.


La filosofía, más específicamente la moral, busca precisamente comprender las normas y/o valores adecuados con los que el ser humano se ha de conducir en el mundo social.


3. ¿Qué puedo esperar?

El hombre es el único ser vivo consiente de su finitud, por lo mismo necesita dotar de significado la existencia y encontrar un cariz trascendente en su vida.


La religión ha servido en algún momento como respuesta a esta pregunta, algunas personas han encontrado en la razón religiosa significados sobre este particular, otros (sobre todo en esta época) han optado por refugiarse en la ciencia o el arte como medios para encontrar respuestas al sentido de la existencia.


4. ¿Qué es el ser humano?

Básicamente en esta pregunta se engloban las otras tres, y el sentido mismo de la filosofía. Todas las preguntas filosóficas que podamos hacernos de una forma u otra confluyen en este punto; ¿Qué es el hombre?


A pesar de lo complejo en alcance y significado de esta interrogante, Kant creyó que la respuesta a esto se encontraba en la antropología, es decir, en el estudio razonado y sistemático sobre lo humano.

3/2/11

Preguntas filosóficas y científicas.

La diferencia entre las preguntas de tipo filosófico y las de corte científico estriba en el tipo de respuestas que cada una nos ofrece.

Las respuestas a preguntas científicas se caracterizan por su contundencia y por qué acrecientan la información que tenemos sobre la realidad, existen tres tipos de preguntas en el terreno de lo científico, a saber:

a) Preguntas que ofrecen respuestas cerradas.

Por la capacidad de conocer la respuesta de ellas; ¿Cuánto tiempo tarda la tierra en dar una vuelta sobre su propio eje?

Independientemente que alguien desconozca el dato preciso que da respuesta a esa pregunta, este existe, por lo tanto esa pregunta ofrece una única y posible respuesta.

b) Preguntas que ofrecen respuestas semicerradas.

Por qué no conocemos la respuesta pero podemos averiguarla; ¿Cuáles son los efectos secundarios de una nueva droga, en experimentación, sobre el ser humano?

Al ser una nueva droga, se necesita investigar sobre sus efectos secundarios, ese caso es algo de lo que no tenemos respuesta en el momento, ni información al respecto, pero mediante la investigación podemos encontrar la respuesta.

c) Preguntas que ofrecen respuestas en un principio cerradas.

Son preguntas de las que no tenemos respuesta y que por lo menos de momento tampoco existe posibilidad de conocerla; ¿Qué tipo de atmosfera poseen los planetas extrasolares que han sido descubiertos?

Los adelantos de la ciencia de momento no nos permite saber algo de esa naturaleza, pero eso no indica que no se pueda saber en lo futuro, queda abierta la posibilidad de dar una respuesta al particular.

En contra parte, las preguntas filosóficas ofrecen respuestas abiertas, es decir; una infinidad de respuestas a considerar, de tal grado que incluso una sola pregunta puede arrojarnos muchas otras nuevas preguntas. La diferencia entre las preguntas filosóficas con respecto a las científicas es que las primeras no buscan nueva información sobre la realidad sino que cuestionan precisamente eso que llamamos realidad…

Generalmente una pregunta filosófica se apoya en lo que los grandes sistemas filosóficos han dicho respecto a ella, pero solamente como un medio de rastreo y un intento por responder provisionalmente. Las preguntas filosóficas siempre nos arrojan como respuesta nuevas interrogantes, no siempre algo único y válido para todos.

Ejemplo de preguntas filosóficas:

a) ¿Qué es lo justo?

b) ¿Qué significado tiene la existencia?

c) ¿Puede existir la mente sin el cuerpo?

Como ejemplo de respuesta a una de estas cuestiones, podríamos decir que según los existencialistas "la existencia" no tiene un significado, para un aficionado a la filosofía esa respuesta es bastante, si un filosófo dice que no hay significado para existir, es porque debe ser así. Por contra parte, el verdadero espíritu filosófico solamente utilizará esa respuesta para crear nuevas preguntas en torno a esa inquietud particular.

2/2/11

Cuatro conceptos sobre una misma cosa…

Existen tantas acepciones del término filosofía, como autores sobre del asunto han existido, cada una de estas definiciones comprende, asimila y trasmite de diferente forma lo que para muchos simplemente se traduce como "amor por la sabiduría".

Sin embargo, siempre es bueno partir con una idea más o menos clara de lo que puede ser un concepto (por más general o relativo que sea), y eso solamente se logra escudriñando en los sistemas o filosofías personales de diversos pensadores interesados en la reflexión filosófica, he aquí cuatro que me agradan en sobremanera:


Filosofía es la autorreflexión del espíritu sobre sus supremos valores teóricos, sobre los valores de lo verdadero, lo bueno y lo bello” (Platón).

“La filosofía es el saber que averigua los principios de todas las ciencias y, en cuanto filosofía primera o metafísica, se ocupa de la dilucidación de las verdades últimas y, en particular, de Dios” (Descartes).

“La filosofía es el conocimiento racional por principios que exigen una delimitación de las posibilidades de la razón y por lo tanto su crítica” (Kant).

“La filosofía no es un saber con contenido, sino un conjunto de actos; no es conocimiento, sino actividad” (Wittgenstein).

27/11/10

La actividad del filosofar

"La verdadera filosofía consiste en aprender de nuevo a ver el mundo".

Maurice Merleau-Ponty.

La filosofía es una actividad netamente humana, que mediante la contemplación reflexiva extrae del saber universal diversos saberes específicos para imponer en ellos un cierto orden de conocimientos.

A partir de lo anterior podemos notar que existen tres momentos importantes para la filosofía; la actitud filosófica (contemplación reflexiva), el filosofar (el quehacer de fundamentar intelectualmente otro saber) y el orden de conocimientos.

El filosofar es el centro medular de la filosofía. Sin este momento no existiría el corpus tan amplio de conocimientos que sobre ella poseemos y la contemplación reflexiva se vería reducida a meros destellos intelectuales sin trascendencia. Por lo mismo, la actividad de filosofar es el punto en el que invariablemente convergen tanto la actitud filosófica como el orden de conocimientos.

Es común creer que ciertos destellos de reflexión (primer momento) hacen a la filosofía, o que un conjunto de ideas que diversos hombres han elaborado entorno a cuestiones que trascienden el orden común de las cosas (tercer momento) lo es. El error de ambos puntos radica en descartar a la actividad del filosofar (segundo momento), que es el agente transformador que da sentido a esta disciplina.

La filosofía como quehacer (filosofar), e incluso también como actitud (contemplación reflexiva), nos toca siempre en lo más profundo de nuestro ser, nos sacude y nos hace darnos cuenta que en el mundo se nos abren múltiples caminos, de los cuales no sabremos escoger a ciencia cierta alguno de ellos a pesar de todo lo que sabemos.

6/11/10

Utilidad e importancia de la filosofía.

"La filosofía es la que nos distingue de los salvajes y bárbaros; las naciones son tanto más civilizadas y cultas cuanto mejor filosofan sus hombres."
Descartes.

La importancia y utilidad de la filosofía radica en que es un estudio sobre la verdad práctica y el sentido común. Incluso si consideramos a la filosofía desde su etimología (amor a la sabiduría), no debería existir nada más estimable en el hombre que ser filósofo.
Por medio de la filosofía es que se desarrollan, fortifican y perfeccionan las facultades del hombre, principalmente las facultades de tipo intelectual, las cuales distinguen y elevan al hombre sobre todos los demás seres en el mundo.

La filosofía nos concentra y conlleva al conocimiento, es decir, a la posesión de la verdad. Por lo mismo, la filosofía ha sido motor para el desarrollo y progreso de las ciencias naturales, físicas y sociales; todas ellas tienen su base y/o reciben sus principios de la filosofía, que viene a ser como el tronco principal del cual derivaron las ciencias.